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Mujer Hermosa

Mujere fetichista braga 292419

El remitente era L. El asunto decía: Para que escribas un cuento de fetichismo. O ustedes chicos róbenle las medias jaladas a su mujer y véndanmelas, así se hacen de una lanita y si las usaron para hacer el amor con ellas puestas mmmmm mejor!!! Me gusta que tengan flujo y que huelan a sudor y yo me hago del fetichismo que tanto me gusta, las pantimedias de mujer usadas… escriban a este mail. También recordó lo que puede hacer alguien por conseguir una prenda linda para el tacto, el olfato o su uso; como cuando descubrió sus primeras bragas de encaje en la habitación de la mujer que ayudaba en la casa de sus padres. Cuando le preguntó, la joven dijo que le gustaron mucho. Es curioso, pero Florencia se imagina hasta ridícula la palabra contacto cuando la gente ni siquiera pretende tocarse.

Los modistos han decidido renunciar a esos seres andróginos que ellos mismos inventaron y pasarse al fetichismo: la lecho de todas las perversiones. Hablar de fetichismo es hablar sobre todo de bragas. Las bragas son el ultimo velo antes de acceder a la nada. Y eso es precisamente lo que les da horror -sobre todo a los hombres fetichistas- ese descubrir que no hay nada debajo de las bragas, por eso se inventó el retardo al que poco después se llamó stript teasela suspensión de la incredulidad o la magnificación del suspense y todo para eso: para no ver lo que no hay, les da horror. Por eso el estript tease ha pasado a convertirse en una de las bellas artes. No se pierdan este porque es muy gracioso: Las anoréxicas sirvieron a ese propósito de camuflaje de la materia corporal durante un tiempo empero ya se hacia pesado aguantar añada tras año las críticas de los medios de comunicación que entraban a saco en Cibeles para denunciar alce quien hiciera falta que aquellas niñas no comian nada y si comian lo vomitaban todo, hasta se murió alguna por ese mundo de Deidad y ya nadie confió de nuevo en ellas, los modistos las han abandonado y han pasado del fetichismo de la caquexia al fetichismo de las bragas.

Los meses siguientes, y debido a un invierno horroroso que me obligaba a encender la estufala factura no hizo sino incrementar su precio. Qué inocente: un mundo inmenso completamente desconocido se abrió ante mis ojos. Esto sin contar con webs como Wallapop, Vibbo o Milanuncios, donde también se vende la ropa interior que no ha pasado por la lavadora. Es ameno porque a medida que vendes comienzas a tener unos clientes fijos y se entabla una relación un baza extraña. Al principio, para adentrarme en este universo, me creo un facción de hombre en el que me hago llamar Jorge Rodríguez, así consigo ver los perfiles de las vendedoras para poder hacerme una idea de en qué debo convertir mi imagen para atraer a los compradores. Me digo que a ese nivel no llegaré.

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