Connect with us

Nuevas

Taking a selfie

Fotos de 232848

Criticones, quejosos y rumiantes: ver la paja en el propio ojo y la viga en el ajeno Fact checked El artículo ha sido verificado para garantizar la mayor precisión posible el contenido incluye enlaces a sitios de medios acreditados, instituciones académicas de investigación y, ocasionalmente, estudios médicos. Todo el contenido de nuestro sitio web se ha revisado, sin embargo, si consideras que nuestro contenido es inexacto, desactualizado o dudoso, puedes contactarnos para realizar las correcciones necesarias. El psicólogo Marcelo Ceberio nos habla sobre ello. Escrito y verificado por el psicólogo Marcelo R. Los quejosos son primos hermanos de los criticones y en general se combinan y se potencian entre sí. Algunos de ellos son explicitados como quejas y otros quedan afincados en la mente. De hecho, parte de su forma de pensar son un buen ejemplo de las profecías autocumplidasya que tanta queja provoca la adopción de una actitud negativa frente a la vida que termina construyendo situaciones en las que se confirman sus ideas negativas. Construir libretos para quejarse Los tres estilos -criticones, quejosos y rumiantes- tienen que tener un libreto, es decir, un prototipo de situaciones fallidas o que causen cierto malestar para rumiar, quejarse o criticar. De hecho, a muchos de los sujetos de esta fauna les cuesta resolver el libreto porque se quedan sin texto para desarrollar cualquiera de las tres actitudes.

La llegada de inmigrantes implicó un beneficio de nuestra cultura, que poco a poco va volviéndose híbrida al mezclarse con esos ritmos tan alegres y bailables. Como expresan diversos autores y autoras, la salsa como mezcla musical de diferentes géneros afroantillanos, nace en los años sesenta en los barrios latinos de Nueva York, lo que la caracterizó con un gran gregario multiétnico. La representación que realiza de las mujeres queda sujeta a su rol, la mujer como tal es definida en función de su relación con los hombres y con sus necesidades. Casi como un designio glorioso, Miranda sentencia el sentido de la existencia femenina y tal como la tradición manda, el hombre es el sujeto de la representación el que tiene voz, el que habla , y la mujer es el objeto: algo sobre lo que se deje, sin identidad propia. En relación a ese rol asignado, es interesante la selección de verbos expresados: servir, azacanarse trabajar , y dar. Verbos que tienen que ver con el arrepentido de la existencia impuesto, el cual se fundamenta en los deseos y necesidades del hombre. Este control fue la causa del sometimiento que durante décadas los hombres han perpetuado y que en muchos casos siguen haciendo. Década que para Latinoamérica estuvo cargada de sangre, tortura y autoritarismos, adonde las mujeres padecieron la violación a los derechos humanos de forma bárbaro, incluso en las filas de babor o en los movimientos armados de guerrilla. En estos versos parece redefinirlas, pero nuevamente recae en una representación mediante la funcionalización, ya no como sirvientas sino como amantes.

Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.